El último trago
de Daniel Okrent

Publicación: 1 septiembre 2021
Editorial: Atico de los Libros
Páginas: 672
ISBN: 978-8417743437
Traductor: Joan Eloi Roca

Biografía del autor

Daniel Okrent fue el primer editor responsable de buenas prácticas de The New York Times, editor general de Time, Inc. y editor de la revista Life. También ha sido editor de libros en las editoriales Knopf, Viking y Harcourt Brace. Entre sus libros destacan El último trago (que ganó el premio Albert J. Beveridge al mejor libro de Historia del año, galardón otorgado por la American Historical Association), The Guarded Gate y Great Fortune, que fue finalista del Premio Pulitzer en 2004. Vive a caballo entre Manhattan y Cape Cod con su esposa, la poeta Rebecca Okrent.

Sinopsis

La apasionante historia de la ley seca, sus verdaderos motivos y consecuencias. Desde sus orígenes, Estados Unidos ha estado sumergido en alcohol. El barco que llevó al puritano inglés John Winthrop al Nuevo Mundo en 1630 tenía en su bodega más de treinta y siete mil litros de vino, y llevaba tres veces más cerveza que agua. Durante la década de 1820, el alcohol era más abundante, fácil de conseguir y barato que el té. Y, sin embargo, en 1920, Estados Unidos prohibió la venta de alcohol en todo el país. En El último trago, Daniel Okrent revela cómo se gestó la ley seca, cómo fue la vida durante la Prohibición y cómo este experimento político, tras el cual se ocultaba el odio a los inmigrantes, llegó a su fin. No solo desfilan por las páginas de este libro personajes fascinantes, desde mafiosos como Al Capone o «Lucky» Luciano hasta mujeres extraordinarias como Mabel Willebrandt o Pauline Sabin, sino que Okrent nos muestra que la Prohibición fue clave para la consecución del voto femenino, el crecimiento de las grandes organizaciones mafiosas, la popularización del jazz, la creación del impuesto sobre la renta o la presencia de mujeres en los bares. El último trago es la historia más completa y apasionante jamás escrita sobre la Prohibición, un viaje memorable desde los rascacielos y speakeasies de Nueva York hasta los viñedos de California, sin olvidar los pasillos del Congreso o los tiroteos de Chicago y Detroit.

Nota de prensa

Desde sus orígenes, Estados Unidos ha estado sumergido en alcohol. El barco que llevó al puritano inglés John Winthrop al Nuevo Mundo en 1630 tenía en su bodega más de treinta y siete mil litros de vino, y llevaba tres veces más cerveza que agua. Durante la década de 1820, el alcohol era más abundante, fácil de conseguir y barato que el té. Y, sin embargo, en 1920, Estados Unidos prohibió la venta de alcohol en todo el país.

En El último trago, Daniel Okrent revela cómo se gestó la ley seca, cómo fue la vida durante la Prohibición y cómo este experimento político, tras el cual se ocultaba el odio a los inmigrantes, llegó a su fin. No solo desfilan por las páginas de este libro personajes fascinantes, desde mafiosos como Al Capone o «Lucky» Luciano hasta mujeres extraordinarias como Mabel Willebrandt o Pauline Sabin, sino que Okrent nos muestra que la Prohibición fue clave para la consecución del voto femenino, el crecimiento de las grandes organizaciones mafiosas, la popularización del jazz, la creación del impuesto sobre la renta o la presencia de mujeres en los bares.

El último trago es la historia más completa y apasionante jamás escrita sobre la Prohibición, un viaje memorable desde los rascacielos y speakeasies de Nueva York hasta los viñedos de California, sin olvidar los pasillos del Congreso o los tiroteos de Chicago y Detroit.

El último trago es la deslumbrante explicación de Daniel Okrent de cómo los estadounidenses se pusieron de acuerdo para renunciar a las bebidas alcohólicas, por qué lo hicieron, cómo era la vida bajo la ley seca y cómo un grado sin precedentes de interferencia gubernamental en la vida privada de los estadounidenses cambió el país para siempre. Una historia brillante de la era más desconcertante de Estados Unidos, desde 1920 a 1933, cuando la Constitución fue enmendada para restringir uno de los pasatiempos favoritos de los estadounidenses: beber alcohol.

A pesar de todo, los estadounidenses siguieron bebiendo, siendo extraordinariamente creativos para contrabandear, vender, ocultar y beber sus bebidas alcohólicas favoritas.

Pero ¿cómo un pueblo amante de la libertad decidió renunciar a un derecho privado que había sido ejercido libremente por millones y millones de personas desde la llegada de los primeros colonos europeos al Nuevo Mundo? ¿Cómo pudieron condenar a la extinción a la que era, en esos momentos, la quinta mayor industria de la nación? ¿Cómo añadieron a su documento fundacional más sagrado ciento doce palabras que solo tenían un precedente en la historia de Estados Unidos?

Este es un libro rico en historias procedentes de casi todas las partes del país. La narrativa de Okrent recorre los humeantes bares clandestinos de Manhattan, donde las relaciones entre los sexos cambiaron para siempre; los viñedos de California, que producen afanosamente vino «sacramental»; las comunidades pesqueras de Nueva Inglaterra que dejaron de pescar por el negocio más lucrativo de la producción del ron y, en Washington, los pasillos del Congreso mismo, donde los políticos que votaron por la Prohibición bebían abiertamente y sin disculparse.

Sin lugar a dudas, El último trago confirma a Daniel Okrent como uno de los principales escritores de no ficción estadounidenses.

 

Quizás no sabías que…

• En los primeros días de la República, la bebida estaba tan íntimamente entrelazada con el tejido social como la familia o la Iglesia. En palabras del historiador W. J. Rorabaugh, «los estadounidenses bebían desde el alba hasta el alba».

• En las ciudades, era por todos aceptado que los obreros no acudirían a trabajar los lunes, pues se quedaban en casa curando los ecos y secuelas de la curda del fin de semana.

• Llegado 1830, los adultos estadounidenses estaban bebiendo, per cápita, unos pasmosos 26,5 litros de alcohol al año.

• En 1895, el Partido por la Prohibición reconoció que «la recaudación del impuesto sobre el alcohol […] supone también un compromiso por parte del Estado de defender y fomentar aquello que tasa». Como el partido no quería ni defender ni fomentar el alcohol, no tardó en añadir el impuesto sobre la renta a su plataforma. El impuesto sobre la renta hizo que la enmienda de la Prohibición fuera fiscalmente posible, y la revolución social que habían traído consigo las sufragistas la hizo políticamente viable.

• A los médicos les fue extraordinariamente bien durante la Prohibición: se tardaba poco en escribir recetas que recomendaban al paciente a tomar «Whisky, una cucharada tres veces al día».

• La Prohibición tuvo un impacto mucho mayor en los farmacéuticos: a algunos les fue fenomenalmente bien y otros vieron como los apartaban del negocio. Algunos establecimientos asumieron el nombre de «farmacia», pero no se molestaron en vender ningún medicamento y se limitaron a la venta de alcohol «medicinal».

*Contenido original proporcionado por la editorial Atico de los Libros

Críticas

«El último trago está repleto de detalles deliciosos, personajes vibrantes y una fascinante percepción social. ¡Menuda historia! Puede que la era de la Prohibición no fuera demasiado entretenida, pero, sin duda, este libro sí lo es.» Walter Isaacson

«Una panorámica entretenida, completa y amena sobre la Prohibición. Este libro está lleno de historias vívidas, personajes increíbles y datos fascinantes.» Michael Korda

«Un relato sorprendentemente original sobre la era de la Prohibición […]. Una lectura placentera.» The New York Times Book Review

«Una obra documentada con sumo detalle, bien escrita y constantemente reveladora sobre lo que hasta ahora ha sido un tema olvidado.» Publishers Weekly

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