La vecina de Jesús de Toño Casado

Publicación: 7 enero 2021
Editorial: Ediciones Martínez Roca
Páginas: 232
ISBN: 978-8427046313

Biografía del autor

Toño Casado es un artista que bien podría haber vivido en el Renacimiento. Nació en Salamanca, tierra de arte y cultura. Es músico, poeta, escritor, pintor y escultor de nieve y arena. Autor, director y compositor de 33  El Musical, una obra que ha conmovido a más de doscientas mil personas en España. Ha colaborado con su música en la película La Llamada. Además, ha publicado otros seis discos con tono social o espiritual y ha realizado misas con coreografías propias que se cantan y bailan en muchos países del mundo. Da conciertos hasta en Latinoamérica y anima celebraciones multitudinarias. Como sacerdote católico es especialista en trabajar con jóvenes. Fue recibido por el papa Francisco y aportó sus composiciones a los papas precedentes en sus visitas a España y a Europa. Vive en el centro de Madrid, y desde su azotea continúa creando con humor y ternura, haciendo que el cielo y la tierra, lo divino y lo humano, se vuelvan cotidianos para los sufridos peatones de hoy.

Sinopsis

La Damiana es una vecina de cuidado. Fervorosa de toda la vida y de sinagoga diaria, contempla con estupor las andanzas de un chaval nacido en Nazaret al que apodan Jesusito, que tiene a Tierra Santa patas arriba. Nuestra protagonista no solo vigila detrás del visillo cada uno de los pasos del Mesías y de su pandilla, sino que ella misma interviene como tertuliana estrella del vecindario, manipulando un material absolutamente confidencial que maneja con la pericia de los mejores espías de la Guerra Fría.

Si creías que lo sabías todo de uno de los mayores iconos de la historia de la humanidad, La vecina de Jesus viene a sacarte de tu error. Lee y entérate, criatura. Que al cielo se llega con amor y, sobre todo, con humor.

Nota de prensa

Pues a lo que te voy; que el otro día se armó un alboroto en el pueblo con el Jesusito y sus amigos que no veas, vaya gente, que cada vez que se mueven parecen el Messi con todos los guardaespaldas alrededor y todo el mundo a querer tocarlo o que les firme aunque sea el turbante. Y nada, que el Zaqueo, que ese día ya se habría cansao de ver lo del Ibex 35, ni idea tengo de lo que es, hija, pues allí se asomó también. Malo es un rato, pero, claro, con esa estatura que se gasta se quedaba como los que llegan tarde a la cabalgata de Reyes: atrás y a la altura de las nalgas. Como no llevaba escalera, allí a un árbol que se subió el muy hijo de mala romana. ¡Pues aquí te vas a quedar muerta…! Siéntate, que va la buena; resulta que el Galileo va y le dice, así sonriente, mirando hacia arriba: —¡Zaqueo, baja que hoy voy a ir a comer a tu casa! (…)

Y allí el otro que bajó dando un salto olímpico que por poco se parte la crisma, cosa que no hubiera estado nada mal. ¿Qué? ¿Cómo te quedas? A mí no me llega la sangre al cerebro de la impresión. Primero hay que ver la cara que se gasta el de Nazaret, que cualquier día se te cuela a comer los canapés en la primera comunión. Y segundo, y aquí viene la buena, que a ver, si de tan santo se las gasta, que me diga a mí qué hace metiéndose en la casa de ese mal bicho. Y es que, bueno, si al menos le hubiera hecho el acto de contrición o algo, pero es que ni dolor de los pecados ni nada, ni examen de conciencia, es que ni un señormiojesucristo. La cosa es que al final de la comida dijo que iba a devolver todo lo robado. ¡Ja, es que no me lo creo ni muerta! Tú que tienes confianza con el Jesusito, a ver si le dices que la gente no cambia. Y que los de los bancos no devuelven ni el saludo cuando vas al mostrador; mira eso de los rescates, que, vamos, a precio de oro nos salen…

*Contenido original proporcionado por la editorial Ediciones Martínez Roca

Enlaces de compra

eBook

Papel

Descubre las últimas Novedades Editoriales haciendo clic en la imagen

Artículo anteriorQ – Autobiografía de Quincy Jones
Artículo siguienteDecálogo del buen ciudadano