Reseña del libro «Libelo de Sangre» de Sandra Aza.
Por Onintze Domínguez.

Madrid. Siglo de Oro. El matrimonio formado por Sebastián Castro y Margarita Carvajal sufre un desatino de la fortuna cuando se convierten en sospechosos de un libelo de sangre, juicio en los que se acusa a los judíos de sangrientos rituales con niños, y del que ellos afirman ser inocentes. Este hecho trastocará la vida de sus dos hijos, Alonso y el pequeño Diego. Sus vidas se entrecruzarán a partir de ese momento con el de otros personajes que viven en la universidad de la calle, buscavidas y pícaros, que intentan sobrevivir en un mundo injusto y lleno de peligros. Pese a todos los problemas, la amistad y la esperanza harán que Alonso luche por lograr la justicia.

La novela nos traslada a un siglo repleto de riesgos. Podemos sentir a través de sus páginas el ambiente de Madrid en 1620. Un viaje en el tiempo que no siempre será agradable, ya que el libro narra con crudeza la situación de la época, sin escatimar pormenores y mostrándonos la sociedad como un complejo tejido de alianzas, compra de prebendas, lucha por la vida, crueldad y amor. A través de sus páginas podemos conocer una ciudad que bulle de vida, con sus plazas y mercados rebosantes, unos palacios donde habitan los afortunados, y unas calles donde duermen los sin techo. El excelente trabajo de documentación se refleja en abundantes exposiciones sobre las costumbres de la época, refranes y dichos, procesos judiciales e inquisitoriales, y en un Madrid que pervive a pesar de los años transcurridos tras las modernas edificaciones.

Los personajes están bien trabados y el lenguaje empleado ayuda a situarnos en el ambiente. Se percibe un gran esfuerzo en conseguir que la forma de hablar refleje tanto la época como la clase social de cada uno de las figuras que aparecen a lo largo de los capítulos. Aunque al principio de la lectura esto pueda hacérsenos un poco farragoso, es indudable que ayuda a contextualizar toda la historia y a lograr esa inmersión en un tiempo que nos es ajeno.

La autora, Sandra Aza, una abogada que ha dejado aparcada su profesión para dedicarse a la literatura, como ella misma indica en las entrevistas que concede, ha logrado meternos en el ambiente con una multitud de detalles y unas prolijas descripciones. Su Podemos sentir el frío, el miedo, el hambre. Podemos soñar con un mundo mejor. Podemos fracasar. Pero nos sentiremos unidos a unos personajes que perduran en nuestra mente, incluso una vez terminada la novela. Como ella misma dice, en el Madrid del Siglo de Oro había dos Reyes: el de España y el del hambre.

Tengo que decir que me ha encantado la novela. La he leído con mucho cariño, porque se nota en cada página el esfuerzo de la escritora por trasladarnos a una época pasada y por enseñarnos un Madrid que se ve que adora y del que tiene un gran conocimiento. Los datos que se muestran en ella tienen gran verosimilitud y se acercan en muchas ocasiones a un libro de divulgación histórica o un ensayo sobre la sociedad del Siglo de Oro, así que su lectura me ha permitido, además, ahondar en un tiempo que es una de mis preferidas de la Historia.

Un magnífico debut. Espero ansiosa una segunda parte.

Por Onintze Domínguez.
@nudodesenlace

Título: Libelo de Sangre
Autor:  Sandra Aza
Editorial: Nova Casa
Publicado: 1 marzo 2020
Páginas: 860
ISBN: 978-8418013171
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