Las herederas de la Singer

Las herederas de la Singer
de Ana Lena Rivera

Las herederas de la Singer cuenta la conmovedora historia de las mujeres de una familia ligadas a una máquina de coser que custodió un secreto durante cuatro generaciones.

El día que la joven Aurora se vio obligada a trabajar en la mina tras el accidente de su padre, se juró a sí misma hacer lo que fuera necesario para salir de aquel infierno.

Un matrimonio sin amor y la máquina de coser Singer de segunda mano que recibe como regalo de bodas le proporcionarán una nueva forma de salir adelante, hasta que un terrible suceso convierte la Singer en la única prueba de la amenaza que la perseguirá toda la vida.

Muchos años después, la complicidad que teje con su biznieta Alba desvelará el secreto que ha planeado sobre las mujeres de su familia.

Sobre la autora

Ana Lena Rivera nació en Oviedo en 1972 aunque lleva muchos años viviendo en Madrid. Estudió Derecho y Administración y Dirección de Empresas y, aunque soñaba con ser escritora, tuvo una carrera profesional emocionante dentro del mundo empresarial multinacional. La prescripción médica de reposo domiciliario durante el embarazo de su hijo le dio la oportunidad de escribir y cambiar los negocios por su gran pasión. Su nueva novela, Las herederas de la Singer, inaugura una nueva etapa después de tres obras dedicadas a la investigadora Gracia San Sebastián: Lo que callan los muertos (2019, Premio Torrente Ballester), Un asesino en tu sombra (2020) y Los muertos no saben nadar (2021).

Sobre el libro

Una máquina de coser, portadora de un terrible secreto, hilvana la historia de cuatro generaciones de mujeres a lo largo de nueve décadas.

Las herederas de la Singer abarca nueve décadas de la historia de España (desde los años treinta del siglo XX hasta la actualidad) a través de las vidas de cuatro generaciones de mujeres pertenecientes a una misma familia. La original estructura de la novela, que rompe la linealidad temporal e intercala personajes y épocas de forma voluntariamente desordenada, permite conectar las vivencias de estas cuatro mujeres. Aurora, Águeda, Ana y Alba entenderán que es mucho más lo que les une que lo que les separa: un historial común de lucha, violencia y decepciones, pero también de amor, resistencia y, sobre todo, solidaridad femenina.

Ana Lena Rivera ha escrito una obra ambiciosa y adictiva, anclada en su memoria familiar, que ofrece un fresco emocionante, realista y provocador acerca de lo que significó ser mujer en España durante el siglo XX y de cómo esto ha influido, de forma decisiva, en la experiencia femenina contemporánea. La autora parte de sus orígenes para elaborar, además, una sensual aproximación a su Asturias natal, tierra brumosa muy ligada a la mitología y la tradición. Una tierra de mineros y, también, de mineras, oficio invisible que la novela se encarga de reivindicar.

Una vieja máquina de coser, portadora de un terrible secreto que acabará revelándose, será el objeto que conecte a las cuatro protagonistas. La resistencia de la Singer, incombustible al paso de los años, encarna el lazo inquebrantable que une a estas cuatro mujeres, así como su capacidad para levantarse después de cada golpe. Las herederas de la Singer constituye un homenaje a la resiliencia y la unión femenina y a todas esas mujeres que, pase lo que pase, se resisten a ser catalogadas exclusivamente como víctimas.

«La guerra no duró tres años, la guerra aquí comenzó con la revolución del treinta y cuatro, ahí empezaron años de sufrimiento y de muerte. Y después, ¡ay, después¡ No hubo época más mala que la posguerra: todo era trabajar y trabajar, día y noche, y pasar hambre, miedo y penurias. Y el hambre terminó, pero el miedo duró décadas».

Turón, cuenca minera asturiana, 1934. Aurora Cangas es una hermosa y obstinada adolescente que vive con sus padres: Olvido, ama de casa, y Frutos, minero. Faltan dos años para que estalle la Guerra Civil, Aurora acaba de tener su primera menstruación y su padre ha empezado a abusar de ella ante la pasividad de su madre. En 1939, recién terminada la guerra, Frutos tiene un accidente que obliga a su hija a sustituirle en la mina y, tras una dura jornada laboral, Aurora toma una determinación: hará lo que sea necesario para no volver a coger una pala. Así, iniciará una intensa relación con Ceferino, el capataz de la mina ―de quién acabará enamorándose―, para conseguir un cómodo puesto de telefonista. Y no dudará, durante la dura posguerra, en colaborar con doña Pilar, la rica y falangista esposa de Ceferino para conseguir clientas importantes a las que coserles vestidos con la Singer que le regalaron por su boda con Paulino, un joven minero. La Singer será su salvación cuando se quede viuda con tres niños, los mellizos y Águeda, la mayor, pero también constituirá un ominoso recuerdo del día que marcó su vida para siempre. En 1940, días antes de su boda, mientras están cosiendo el vestido de novia, Aurora y su madre son violadas en su propia casa por dos soldados africanos del ejército nacional, a quienes consiguen matar y enterrar en el sótano. El recuerdo de este trauma quedará para siempre impregnado en la Singer y en el rostro de Águeda, por quien su madre no podrá evitar sentir siempre un rechazo visceral.

 

La Singer, la máquina de coser que ejerce de testigo muda de las vivencias de estas cuatro mujeres a lo largo de nueve décadas, parte de un modelo existente en la vida real, tal y como explica la autora: «La vieja Singer que inspira la novela está actualmente en mi casa, era de mi abuela que nació en 1898 y murió en el 69, antes de que yo naciera. Se la regaló a mi madre cuando se casó y mi madre cosía con ella para nosotros». En la novela, esta máquina de coser de procedencia norteamericana llega a la familia Cangas como regalo de bodas para Aurora y, a lo largo de la misma, destaca por su condición de símbolo: es, por un lado, la herramienta que concede la independencia económica a Aurora y Águeda, en una época en la que se limitaba la realización profesional de las mujeres; por otro, su robustez y resistencia la conectan con esa resiliencia que caracteriza a todos los personajes femeninos del libro. La Singer es el objeto que encarna el hilo invisible que conecta a esas cuatro generaciones de mujeres, el lazo indestructible que las une.

*Contenido original proporcionado por la editorial Grijalbo

Críticas

«Ana Lena Rivera exhibe un lenguaje fresco y contemporáneo, además de una gran habilidad a la hora de construir espacios cotidianos.»
Jurado XXIX Premio Torrente Ballester

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