Reseña del libro «La madre de Frankenstein» de Almudena Grandes.
Por Paqui Bernal.

Hacía mucho tiempo que no leía a Almudena Grandes y la echaba en falta. Los mundos que crea Almudena tienen un no sé qué que nos atrapa sin remedio.

¿Será la convicción que subyace en sus textos de que nuestra sociedad está profundamente dividida en dos clases sociales mayoritarias, con conciencia de pertenencia y con costumbres y actitudes totalmente diferentes? ¿Será su arte en los diálogos, lo bien que plasma el lenguaje coloquial? ¿Será la capacidad de la autora para integrar una documentación exhaustiva en la cotidianidad de las vidas que describe? ¿Será el nivel de detalle a la hora de construir los personajes, que hace que los sintamos tan vivos?

Todo eso he vuelto a encontrar en “La madre de Frankenstein”. Yo creía muy difícil que ninguna novela de Almudena superase a “Malena es un nombre de tango” o “Los aires difíciles”. Pero esta historia es profunda, cautivadora, entrañable.

Un psiquiatra exiliado vuelve en los años cincuenta para ensayar el uso de un nuevo fármaco en pacientes crónicos en una España completamente atrasada en el tratamiento de los enfermos mentales. En el sanatorio reconoce a una filicida, cuya confesión oyó cuando era niño y la certeza del crimen de la cual sólo él podría atestiguar. Sorprendentemente esta asesina de su propia hija, que es una partidaria de la eugenesia, ha adoptado a una cuidadora del manicomio (primero para educarla y luego para que le lea cuando pierde la visión) -aunque la muchacha no tiene mayores cualidades que la hija que ella mató consciente y voluntariamente-. Y esta muchacha es la que le
relata al psiquiatra lo sucedido en los años de su exilio y le describe el comportamiento de la filicida.

Esa crueldad que nos cuesta concebir, esas incoherencias en el carácter de la protagonista, la relación entre el psiquiatra -un hombre culto burgués- y la cuidadora (una buena chica sin estudios) en una época de una terrible represión sexual y de un gran clasismo, etc. nos plantean muchos interrogantes. Y un elemento clave en la lectura es el ambiente de los sanatorios en esa época, que se diría próximo al realismo mágico.

Con todo ello Almudena consigue que leamos y leamos esta obra magnífica sin poder parar.

No tengáis ningún miedo a encontrar clichés al enfrentaros a otra novela situada en el franquismo, porque es sobre todo una historia tremendamente humana. Para los lectores de narrativa española, aquí tenéis una obra muy muy recomendable.

Por Paqui Bernal
@_PaquiBernal

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Paqui Bernal es una escritora nacida en Andalucía. Publicó su segunda novela, “La mirada vaciada” (Nova Casa Editorial) en abril de 2021. También es autora de varios cuentos y artículos de prensa. Licenciada en Filología, estudió el Máster en Creación Literaria en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona.