Reseña del libro «Antes se secará la tierra» de Fernando J. Múñez.
Por Raquel San Martín Rodríguez
 

Cuando el corazón de la tierra late, es imposible no escucharlo

1845. André de Castronavea regresa, doctorado en Leyes, al pazo gallego que lo vio nacer. El reencuentro con su familia le produce una felicidad inmensa, pero su mayor anhelo es ver a Iria, la hermanastra de su padre, poco mayor que él. Ya en su cuarto, André la ve aparecer y ella, llevada por la emoción, le besa inesperadamente. Ese beso desatará los sentimientos enjaulados, y, mientras la relación imposible entre ellos se desborda, André descubrirá que no todo es alegría en el don Isidro Ordas, un empresario de Ponferrada, ha abierto minas en las tierras de los Castronavea. Así, la lucha por el control de la tierra, los amores y envidias de sus hermanos, el legado de su implacable abuelo Dositeu y el enfrentamiento inevitable con los Ordas se entrelazan en un huracán que exigirá sangre, arrojo y una lucha encarnizada por prevalecer.

Mi valoración personal:

Conocí a Fernando J. Múñez  en 2019 con La cocinera de Castamar, un libro que reunía todo aquello que me suele llamar de una novela como son intrigas, amores y  envidias enclavado en el siglo XVIII, una novela con la que me enamoré de la forma de escribir de Fernando por la capacidad de crear personajes que atravesaban el papel. En 2021 leí Los diez escalones, esta vez Fernando cambió de registro completamente para llevarnos a la época medieval en una intriga de enigmas, en una época que se confundía a dios con el diablo, y donde el amor se enjaulaba bajo las leyes de los hombres. Así que os podéis imaginar las ganas que tenía de volver a leer algo nuevo de Fernando, Con Antes se secará la tierra viajamos al siglo XIX a un pazo gallego donde las traiciones y los amores desgarrados serán el motor de esta novela.

En esta reseña nos os hablaré de la trama ya que creo que en la sinopsis queda bien reflejado de que trata. El hilo central de Antes se secará la tierra es el amor y la venganza. Dos familias enfrentadas, los Castronavea y los Ordás , un accidente donde mueren aplastados por culpa de un derrumbamiento de una de las minas de Isidro Ordás tres trabajadores de los Castronavea. Dositeu Castronavea investigará incansablemente lo sucedido, pero meterse con la familia Ordás es peligroso y las consecuencias son nefastas para la familia Castronevea.

La maldad y el rencor moverá a cada uno de los personajes de esta novela sobre todo a Quinta, la capataz de los Castronavea. Ella será la encargada de hacer la justicia a la antigua usanza. Pero no todo  gira entorno a esas venganzas ya que también cabe el amor en esta novela, una amor prohibido entre Iria y André.

Lo que más me ha gustado de esta novela ha sido ese ambiente de enfrentamiento entre las dos familias. Ambas familias luchan por lo suyo pese a que los Ordás prosperan a base de sangre y no dejar que nadie se interponga en su camino.

La narración me ha resultado ágil pese a que los capítulos eran algo largos para mi gusto.

Los personajes bien tramados , algunos como Amil ha estado poco explotado o algunas escenas demasiado de telenovela para mi gusto.

En conclusión, un libro que me ha gustado donde he vuelto a reencontrarme con la pluma de los inicios de Fernando. Un libro que recomiendo si te gustan las historias de amor y las venganzas de familia. No te preocupes si no te gusta la novela histórica ya que este libro te gustará de igual modo. Debo hacer una mención especial a algo que no suele aparecer en ningún libro y es un árbol genealógico con la fotos de los personajes, me parece una idea genial para poderles poner cara. En definitiva una lectura que bien podría ser adaptada a la televisión como fue La cocinera de Castamar

Raquel San Martín Rodríguez
@rachel_en_su_tinta

Descubre las últimas Novedades Editoriales haciendo clic en la imagen

Artículo anteriorLa piel fría
Artículo siguienteLa noche de piedra
Un lector vive mil vidas antes de morir. Quien nunca lee solo vive una. Bookstagramer @rachel_en_su_tinta