Geri
de Louis Beysson

Publicación: Mayo de 2020
Editorial: Amistades Particulares
Páginas: 120
ISBN: 978-84-121065-3-4
Traductor: Augusto F. Prieto

Biografía del autor

Nada encontramos en la biografía de Louis Beysson (1856-1912) que nos llame la atención, o que pueda rescatar su figura de una tibia me­moria. Nada, salvo la publicación, en 1876, de Geri cuando su autor era un joven burgués de provincias que buscaba abrirse camino en el mundi­llo literario.
No fue muy afortunado, publicó cuatro piezas, entre novelas y poe­mas épicos, que no han soportado bien el paso del tiempo. Flirteó con la dramaturgia, apoyado sin dema­siado éxito por el hijo de Sara Ber­nhardt. Como era propio en la épo­ca incursionó en la prensa escrita. Sin embargo hoy solo es recordado como pintor de locomotoras y pai­sajes ferroviarios, una temática que le daría cierta fama, situando sus cuadros en algunas pinacotecas, so­bre todo en el Museo de Bellas Ar­tes de Lyon, la ciudad donde nació y cerca de la que murió. La misma que introduce el tono autobiográfico en su libro. De adolescente, estuvo in­terno en el colegio de los jesuitas de Sant-Michel, en Friburgo.
Su vida trascurrió a caballo de dos siglos y nada queda de él excepto algunas pinturas melancólicas y esta novela precursora.

Sinopsis:

Desde el pasado emerge una voz firme, decidida, que nos cuenta la historia de amor entre dos muchachos en un internado de Suiza, en pleno siglo XIX. Geri se publicó en 1876 y es el primer relato en el que se describe una relación homosexual en la literatura francesa, ade­más de ser una obra precursora en la ficción contemporánea universal, pues inicia todo un género en su país de origen: el de las “amistades particulares”.
El testimonio de Victor, enamorado de su compañero Geri, sale direc­tamente del corazón, convirtiendo su discurso en algo sincero y desga­rrador, con un tono profundamente romántico, que consigue recorrer casi un siglo y medio para llegar a nuestra época, milagrosamente, con toda su frescura original.
De una manera muy vívida el lector rememorará los inciertos titubeos de la adolescencia, los miedos, la desazón, el descubrimiento de la vida que se abre paso hacia un futuro que, en aquella época tan nefasta para la sensibilidad gay, resultaba inviable. Pero comprobará que los dos muchachos se enfrentarán a todo para defender su amor, como han hecho siempre los amantes, en todos los tiempos. En este contexto los paisajes alpinos y los fenómenos de la naturaleza se convierten en un símbolo de belleza dramática y desafiante.
Se trata de una narración sencilla, sin artificios, que no juzga ni re­flexiona, simplemente expone ante la mirada del mundo un sentimien­to vigoroso e inevitable. Fue publicada cuando su autor apenas tenía veinte años, de ahí su cercanía y su ternura.
Es un privilegio –y también un deber– presentar esta obra por primera vez a los lectores en español.

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