El pasado 4 de diciembre estuvimos en la librería Juan Rulfo de Madrid con motivo de la presentación del libro “El hombre no mediático que leía a Peter Handke” de Edgar Borges. Junto al autor le acompañaban su editor José Membrive de Ediciones Carena y el filósofo y profesor Ignacio Castro Rey.

En palabra del editor en este libro el autor nos ha abierto las puertas al mundo de Peter Handke para que podamos gozar de ese mundo que no es tan fácil y cuanto mas profundiza uno en la condición humana es la literatura la mejor arma de indagación. Edgar Borges consigue que el lector, con suma amenidad, se introduzca en este mundo tan complejo y muy polémico que rompe los esquemas como es el de Peter Handke.

 

Edgar Borges en el libro “El hombre no mediático que leía a Peter Handke” recurre a una mezcla de géneros y se expone en ese juego de luces y de sombras que nos acerca a un hombre que acaba siendo maldito para parte del mundo editorial.

En palabras de Ignacio Castro Rey la literatura es el conocimiento del mundo, es una incursión peligrosa no real, la ficción comercial es una evasión de lo real, y en este libro se trata de literatura. “El hombre no mediático que leía a Peter Handke” es una indagación, una aproximación complicada, tortuosa y laberíntica a un hombre a la vez complicado, tortuoso y laberíntico. Un libro híbrido que mezcla la novela con el ensayo, con el diario y las entrevistas, y con confesiones personales.

Autores como Peter Handke, son elegidos por el anonimato del exterior, todos esos escritores que nos importan y pasan al olimpo clandestino de los clásicos… son ellos los que dejan memoria en la literatura.

Ignacio Castro Rey nos destaca una frase de Peter Handke para que nos hagamos una idea a que tipo de persona nos enfrentamos «la tarea del día: habitar, resplandecer de un inutilidad» frase incluida en “Ensayo sobre el cansancio”. ¿Quién se atreve no solo a decirlo, si no ha escribirlo?

Otra de las cuestiones de este texto es como vivir en lo real, es decir, como destituir el nombre propio del yo a través de Handke y de los personajes que Edgar entrevista… como bajar a registros mas subterráneos, mas auténticos y vivos de la personalidad sin convertirse en un marginal.

Todo el texto de Edgar está recorrido por la promesa de ver que es lo que ocurre cuando no pasa nada espectacular, que es lo que ocurre cuando no hay focos, no hay cámaras, y no hay ninguna noticia ¿Qué es lo que ocurre cuando no hay nada reseñable? Una excelente ironía sobre lo que es fracasar y lo que es triunfar, el peor de los fracasos puede ser el umbral a la sabiduría.

Edgar Borges nos comenta en la presentación como llega a la obra de Peter Handke, y es a través de la desconfianza que el autor siente por la realidad… desde pequeño leía a través de su madre unos dibujos sobre Albert Einstein, y esto le hizo crecer no pudiendo creer que existiera una realidad absoluta. Desconfía de esa realidad construida por otros en la que vivimos.

Edgar Borges nos relata como a su llegada a España tiene acceso a todas las obras de Peter Handke y lo primero que le llega es que el lenguaje de Peter y su utilización está desafiando a la realidad en el mayor desafío que se le puede realizar a esta realidad que es el espacio tiempo. Nos construye un espacio tiempo para que vayamos a una velocidad a conveniencia de unos pocos y en esa velocidad nos desubicamos y no vivimos la vida que es la vida, el contacto con la naturaleza, las relaciones humanas y Handke a través del lenguaje le estaba subvirtiendo a Edgar esa noción absolutizada de la realidad.

Peter Handke a través de sus palabras y con la interpretación de las mismas consigue que podamos tener otro ritmo, mas lento, un tempo más cercano a la vida. Y cada vez que Handke cuenta en sus novelas, el no está utilizando las tramas clásicas del comienzo, el desarrollo y el final. Toma elementos para que la narrativa se convierta en la protagonista de sus obras, habla de ese observador que con su mirada está descubriendo esas cosas que no nos cuentan.

Finalizando la presentación Edgar Borges nos comenta que todos los seres humanos tenemos historias que contar y que nos pasan día a día muchas historias por la cabeza, pero el no cree que eso sea literatura. Para el escritor la literatura es algo para conmocionar, como decía Franz Kafka un hachazo en el cerebro «Kafka sobre la lectura: “Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado dentro de nosotros”». Que tú leas un libro y desde ese momento tu mirada a partir de ese día no es la misma y Peter Handke lo logra, siendo un escritor que merece ser leído.

Estos son algunos puntos que Edgar quedó sin tratar sobre su obra y la literatura en general, y que nos ha hecho llegar para completar la crónica de la presentación:

*Antes la gente buscaba literatura que la despertara, ahora busca literatura que la duerma. La anestesia generalizada ha sido una imposición de la industria editorial, se pretende crear un gusto uniforme masificando una literatura convalidadora de la realidad dominante. Toda literatura que confronte, hoy tiene un espacio muy reducido en los medios de información.

*»El hombre no mediático que leía a Peter Handke» es ante todo una novela, una novela híbrida que es el tipo de obra que me interesa. La novela que aglutina voces, formas, perspectivas, contradicciones.

*La literatura, en buena medida, la han convertido en un producto del pensamiento correcto, y eso no me interesa. A nivel narrativo, mayor capacidad de riesgo observo en algunas series de televisión que en la literatura. Hay mucha reiteración de un mismo argumento, hay mucho ruido y cada día valoro más el silencio.

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