Hoy, en Algunos Libros Buenos, entrevistamos a la autora ARÁNZAZU GORDILLO

«Todo ser humano se enfrenta, al menos una vez en la vida, al abismo que supone su propia existencia», dice Aránzazu Gordillo (Barcelona, 1984) a propósito de la publicación de Estos peces sin ojos, un libro de relatos que nos presenta de la mano de la editorial asturiana Ediciones Camelot.

Gordillo es abogada y redactora, y desde hace unos años compagina el trabajo jurídico con la escritura. Hoy hablamos con ella de su primer libro de relatos.

 

Entrevista a Aránzazu Gordillo autora de «‘Estos peces sin ojos»

Aránzazu, sé que a los escritores os cuesta mucho condensar en unas pocas líneas lo que habéis escrito a lo largo de todo un libro, pero ¿lo intentamos?

Estos peces sin ojos son trece historias que se cruzan. No en un mismo lugar o tiempo, pero todas tienen, de alguna manera, una fuerte conexión con las demás. Trece historias donde mujeres y hombres se debaten entre lo que nos debatimos todos a diario: el miedo y el deseo.

Son personas reales a las que algo les sucede, normalmente algo pequeño, que a priori no parece transcendente, pero ese acontecimiento termina por sacudir —para bien o para mal— sus vidas.

Amigas de la infancia que se reencuentran, parejas que se buscan, niños que viven la realidad con su peculiar visión infantil. Personas que se enfrentan al abismo que supone su propia existencia.

La derrota y el fracaso están muy presentes en estas historias. Varios de estos personajes, a pesar de que luchan y lo intentan, son derrotados. Da la sensación de que no eres mucho de héroes.

¡Me encantan los héroes! Pero es que la vida es así, ¿no? A un héroe, ¿lo condiciona el resultado o el proceso?  La derrota la vivimos todos a diario, en mayor o menor medida, pero siempre está a nuestro alcance. No puedo escribir sobre personajes que no son, a veces, derrotados, porque estaría mintiendo.

A propósito de mentiras y de verdades, ¿cuánto hay de real, de autobiográfico, en estas historias?

Todo y nada.

Todo porque soy incapaz de escribir sobre cosas que desconozco, o sentimientos que de una forma u otra no he vivido. Y nada porque, realmente, nada de lo que les ocurre a estos personajes me ha ocurrido a mí, o casi nada.

Por ejemplo, en el relato de In memoriam, donde una anciana acude casi a diario al tanatorio y se cuela en los entierros de desconocidos. La idea de esa oralidad de algunos asistentes a los entierros vino cuando yo misma acudí a un entierro y a la tarima subió un hombre bastante afectado a primera vista y lo primero que dijo (dirigiéndose al ataúd) fue «…querido amigo, hace tres años que no nos vemos… pero tu pérdida supone para mí…». Entonces tuve unas ganas inmensas de explorar esa necesidad de algunas personas de protagonizar incluso los entierros de los demás, la muerte de los demás.

A lo largo del libro hay muchos personajes, pero hay uno en particular, que es Elena, que de un modo u otro aparece en hasta cinco de los relatos.

Sí, algunos lectores me han dicho que este libro podría ser leído como una novela coral. Elena es una mujer particular. No quiero hablar demasiado para no hacer spoiler, pero creo que muchas mujeres se identificarán con ella y sus miedos, con ella y sus fortalezas.

En general, creo que son personajes con los que es fácil empatizar, podemos creer incluso que son nuestros dobles. Porque toman café descafeinado con sacarina, están cansados cuando regresan de trabajar, ponen lavadoras, sus hijos se pelean, se dedican a imaginar vidas que no tendrán pero que a lo mejor tampoco necesitan.

En los relatos escribes sobre diferentes temas: la muerte, la locura, el amor y el desamor, la familia, la maternidad, la soledad… pero ¿hay un gran tema transversal?, ¿un tema que los aúne a todos?

El título Estos peces sin ojos es el fragmento de un poema de Raymond Carver que podría acoger un sentimiento transversal de todos los relatos. Es un poema que creo que contiene casi todas las respuestas del mundo y con el que se identifican los personajes. Habla de un pez fuerte, herido y taciturno que simplemente se mantiene a contracorriente.

Creo que a veces el heroísmo del que hablábamos antes consiste en eso sencillamente, en mantenerse a contracorriente.

Hablas de personas sin hogar o de barrios marginales, pero también de gente adinerada que vive en grandes mansiones, ¿hay algo de denuncia social en este libro?

Considero que todos hacemos denuncia social a todas horas. El libro no fue concebido con ese propósito, yo no me senté frente a la pantalla y dije «voy a escribir sobre estas o aquellas injusticias». Pero cuando escribes es muy complicado deshacerte de tus prejuicios, de tus preocupaciones o de tu concepto de justicia. Y de una forma u otra ese sentimiento particular de justicia social termina aflorando, termina por colarse por alguna de las tantas grietas a las que te expones durante el proceso de escritura.

En el relato Encontrar teorías aparece un excepcional personaje, nada menos que Enrique Vila-Matas.

Sí, le debo mucho a Vila-Matas. El relato es un juego de espejos con Perder teorías, una breve obra del autor que hizo de flecha de cupido ahora hará diez años, cuando se publicó. Y quería rendirle un pequeño homenaje.

Cuando leí aquel libro me surgió la necesidad de escarbar en el texto, de conocer una supuesta cara B de la historia, y cuando comencé a escribir Estos Peces sin ojos la historia de Vila-Matas reclamó su correspondiente protagonismo.

¿Qué otros autores tienes como referentes? ¿Qué estás leyendo actualmente?

Soy una lectora insaciable y muchos de los relatos del libro están encabezados por una cita de otro autor al que admiro. Creo que parte de la labor de los escritores consiste también en trasmitir nuestro amor por la lectura y a mí me pareció justo y necesario encabezar algunos de los relatos con esas citas que a mí me removieron y que creo que aportan luz a la historia que encabezan.

¿Autores referentes? Vila-Matas, Lorrie Moore, Raymond Carver, por supuesto. Y grandes cuentistas como Chéjov, Cristina Fernández Cubas, Cortázar, Poe, Alice Munro, Sara Mesa o Samanta Schweblin. Me fascinan también Delphine de Vigan y me divierte sobremanera leer las fábulas de Amélie Nothomb.

Esos son mis referentes actuales. Pero con quince años leí casi toda la obra de García Márquez en un solo verano y creo que allí comencé a entender lo que era la literatura y qué podía llegar a significar para mí.

Últimamente he estado leyendo a Valeria Luiselli y acabo de empezar Rewind, de Juan Tallón.

Y, para terminar, ¿estás escribiendo algo?, ¿algún nuevo proyecto a la vista?

Sí. Estoy escribiendo una novela. Pero una nunca sabe, todavía estoy muy al inicio, en ese punto en el que tomo nota de ideas, imágenes, escenas y trato de darles forma…  El proceso de escritura tiene esa magia, ese no saber nunca dónde te llevará el final del camino.

Firma de ejemplares, miércoles 15 de julio a las 18hs en la librería la Font de Mimir (Barcelona).

Mas información en la web de Aránzazu Gordillo
https://aranzazugordillo.com/

Ficha del libro Estos peces sin ojos

Título: Estos peces sin ojos
Autor:  Aránzazu Gordillo
Editorial: EDICIONES CAMELOT
Publicado: 1 de junio de 2020
ISBN: 978-8412183573
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