Mirian Luiza Pereira da Silva, autora de «De brujas»

Mirian Luiza Pereira da Silva, autora de «De brujas»: «Algunos me dicen que debería hacer una película».

La brujería es un tema que da para escribir muy largo y muy tendido, aunque siempre suele tratarse desde un punto de vista más ligado a la ficción que a la realidad. La escritora brasileña Mirian Luiza Pereira da Silva nos aporta un enfoque muy distinto e interesante sobre la materia. Para empezar, su libro ya nos plantea la disyuntiva fundamental: en el mundo hay dos tipos de brujas, las buenas y las malas, ¿en que bando estás tú? Le hemos hecho unas cuantas preguntas breves para que nos ayude a conocer, en pocas pinceladas, cuáles son los objetivos principales de su libro y de ella misma como escritora.

 

¿Qué buscas transmitir con este libro?

Sobre todo, espero transmitir la espiritualidad.

 

¿Por qué crees que De brujas debería ser adaptado al cine?

Para llegar a más hermanos y hermanas y ayudar a hacer de este mundo un lugar mejor.

 

¿Te gustaría escribir el guion adaptado de tu propio libro?

No lo sé, lo dejo en manos de Dios, aunque me regalaron hace algunos años el libro de Fernando Marín sobre cómo escribir el guion de un cortometraje.

 

¿Crees que la literatura actual da a la brujería el lugar y el tratamiento que merece?

Debo decir que no he leído nada parecido a mi libro, pero creo que debe de haber.

 

¿Qué tipo de relatos te gusta más escribir?

Todo lo que tenga que ver con la espiritualidad.

¿Qué es lo mejor que te han dicho de tu libro?

Pues precisamente que debería hacer una película.

 

¿Qué libros te inspiraron la pasión por la literatura?

Los manuscritos de mi madre, que escribía romances; a partir de ahí, yo quise leer y leer.

 

¿Qué es lo mejor que te ha aportado ser escritora?

Me ha ayudado a difundir la espiritualidad.

 

 

Por Eva Fraile, de La Reina Lectora
@reinalectora

Hay dos tipos de brujas: la buena y la mala. ¿Cuál eres tú? De brujas, tras unos cuantos relatos y dos cuentos sobre las brujas y brujos buenos y malos, no solo los que saben lidiar con la energía, sino también los que con un gesto o palabras hacen daño a los demás o ayudan a seguir su camino en este mundo de pruebas y expiaciones. La envidia, el odio, la codicia hacen que los protagonistas se enreden en sus rencores, trazando así su propia condena o su mejora hacia Dios.

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