Sergio Sánchez–Quiu: «La trilogía del destino narra las peripecias de una familia que, al igual que tantas otras en su época, lucha por sobrevivir».

El género de la novela histórica comienza en aquellas tramas que transcurren antes de 1920 (aunque hay debate), por esa razón, La trilogía del destino de Sergio Sánchez–Quiu estaría más enmarcada en ficción contemporánea. Sin embargo, el trasfondo histórico es enorme en las tramas que se desarrollan en sus tres novelas y esconden una gran documentación detrás.

Sergio, el género en el cual se desarrollan tus novelas es el histórico. La documentación tiene aquí un gran peso. ¿Te documentas antes de escribir tus historias o estas llegan primero y, a medida que las desarrollas, vas acudiendo a fuentes de documentación?

Antes de iniciar la escritura tengo que tener cierto dominio de la época. No me gusta cometer errores a nivel histórico porque pueden quitarle verosimilitud a todo lo que se narra, y a mi me gusta crear esa sensación de que los personajes inventados existieron realmente. Después, conforme voy escribiendo, me voy documentando en más profundidad. De hecho, a tanta profundidad que, si escribo que «se guían en la noche gracias a la luz de la luna», como juego mucho con las fechas reales, me aseguro de que eso fuese posible, que en ese momento no estuviese la luna en fase nueva, por ejemplo. Me gusta ser muy exacto históricamente porque así también puedo ofrecer alicientes a los lectores más exigentes en ese ámbito.

¿Qué aspectos has tenido que estudiar más a fondo para escribir La trilogía del destino?

A parte de la situación política y social, me parecía muy importante conocer el día a día de las personas que vivieron en cada época determinada. Muchas veces leemos que un personaje hace un gran viaje, que cambia su vida, pero no se nos trasladan las sensaciones, las sorpresas que, por fuerza, tienen que sentir este personaje. Considero que, si se quiere dotar de verosimilitud a la forma de actuar de los personajes, hay que prestar mucha atención a todo esto: la forma de vestir, de relacionarse, su entorno, lo que los rodea… En definitiva, de dónde vienen y a dónde van.

¿Qué nos contarías de estos tres libros a la vez? ¿Cómo los resumirías?

La trilogía del destino narra las peripecias de una familia que, al igual que tantas otras en su época, lucha por sobrevivir. En ese camino se cruzarán con otros que luchan por lo mismo, pero desde una visión totalmente contraria. Quién la lea, seguro que encuentra reminiscencias de historias escuchadas en el seno de su propia familia.

Como escritor de novela histórica, ¿hay mucha información sobre el contexto en tus obras o das más protagonismo a la historia en sí? Y, como se suele decir en un examen, justifica tu respuesta.

Para mí es muy importante el contexto, el escritor está obligado a empaparse de la época y el entorno donde quiere situar a sus personajes. Eso no quiere decir que tenga que explicarlo todo, describirlo todo. Es la vieja tentación del narrador: extenderse contando algo sobre aquello que domina; que conlleva el clásico peligro de que el lector se desconecte porque no le interesa lo que explicamos. No olvidemos que lo que mueve la historia siempre son los conflictos de los personajes, los muros y trabas que encuentran en el camino. Por eso hay que ser muy cuidadoso para equilibrar cuánto ofrecemos de cada mundo, del de los personajes y del entorno. El hecho de conocer muy bien el entorno te da la posibilidad de saber qué haría en cada momento tu personaje ante cualquier circunstancia. Para mí es muy importante, no tan solo pensar en cómo actuaría tu personaje dentro de su trama, si no tener claro cómo actuaría ante cualquier otro contratiempo. Por eso, si conoces su entorno más de lo que vas a necesitar, también conocerás mejor a tu personaje y conseguirás que sus acciones sean totalmente verosímiles.

De tus tres novelas actuales, El futuro en sus ojos, Cuadernos del pasado y El presente de todo, ¿hay alguna que te haya costado más escribir?

Diría que todas me costaron muchísimo. Quizás la más laboriosa fue Cuadernos del pasado. El esfuerzo de documentación fue muy exhaustivo por la precisión histórica que quería y por mi obsesión por hacer coincidir, cuando tocaba, personajes reales con ficticios. Por otro lado, tener que cambiar de narrador de quasi-omnisciente a un protagonista en primera persona que solo podía explicar lo que él había visto, fue un gran reto.

¿Alguna anécdota durante el proceso de escritura?

Me gusta mucho explicar cómo surgió el personaje de Fernando, sin duda, uno de los más queridos de todo el elenco. En el capítulo de presentación de Clara, la tengo que llevar de la estación al bar de sus tíos, y tenía que inventarme algo para que no fuese un capítulo muy insulso. Entonces se me ocurrió el personaje de Fernando, un vagabundo muy simpático, obsesionado con la etimología de las palabras y que no se despega de ella desde que baja del tren. Pues ese personaje, que no iba a ser nada más que un secundario muy secundario, más tarde se convierte en un personaje clave. Y hasta aquí puedo leer porque si sigo estropearía una de las sorpresas de El futuro en sus ojos.

Preguntarte si tienes alguna favorita supongo que es muy cruel, pero…

Estoy muy orgulloso de las tres, pero quizás sea El presente de todo la que más toque mi corazón. Conseguir hacer cuadrar los finales de todas las tramas y subtramas fue como un milagro. Recuerdo despertarme más de una noche con la solución que hacía encajar las piezas de una subtrama de forma mágica, pero muy verosímil. Además, para la historia de Clara (que es de un pueblecito de Granada) entrevisté a mi abuela Antonia y adecué algunas de las historias que me explicó del pueblo y eso hace que le tenga más cariño.

Háblanos de alguno de tus personajes, ya que cada uno de ellos vive en una época diferente y esto, seguramente, se refleja en sus costumbres y forma de pensar.

Si preguntásemos por el personaje protagonista a quiénes ya han leído las tres novelas, estoy seguro de que no habría unanimidad. ¿Margarida? ¿Josep? ¿Julià? Pero sí que estoy seguro de que ganaría Margarida. Ella es una mujer fuerte y valiente, quizás de forma asumida porque es la hija mayor. Tiene que viajar a Barcelona obligada por la falta de noticias de su hermana Núria. En aquella época eran las mujeres las que emigraban primero a servir en las casas señoriales. Imaginemos a una persona que no ha salido nunca más allá de su pueblo, que ni siquiera ha probado otra comida que no se la cocinada en su casa y se ve obligada a viajar a una gran ciudad. Margarida es una novata en todo lo que pueda haber más allá de su masía. Conforme pasa el tiempo ella va cambiando su carácter, su forma de ver la vida. Lo que padecen ella y su familia durante los 50 años que enmarca la trilogía van configurando su carácter y su forma de ser. El epílogo final, es pura Margarida en acción, pero tal y como se anuncia en la sinopsis de El presente de todo: «Nunca sabremos quiénes somos hasta que hayamos sido»

¿Qué otros géneros dirías que incluye tu trilogía? ¿Amor? ¿Misterio?

El conflicto principal de El futuro en sus ojos arranca con un misterio y toda la novela, en una de las épocas, va de resolverlo. La relación entre Margarida y Julià durante toda la saga es una historia de amor. La trilogía incluye una intensa historia de amor entre Lila, una muchacha obligada a prostituirse para sobrevivir, y un soldado, Oliver, que bien podría haber tenido su novela propia. Todo lo que tienen que pasar Josep y Julià en Cuadernos del pasado podría incluirse dentro del género bélico. Incluso añadiré que mi tutor en la Escola de Escriptura del Ateneu, opinaba que toda la historia, con sus tramas y subtramas, podía incluirse tranquilamente dentro del género de aventuras.

¿Futuros proyectos a la vista?

De momento la idea es disfrutar viendo cómo se defienden mis chicas dentro del duro mundo literario y, porqué no, satisfacer mi vanidad de padre gracias a los elogios que reciben. Han sido 15 largos años y la descompresión deduzco que será larga. ¿Cuánto? No lo sé. Mi querido maestro me dijo que no concebía que yo no siguiese escribiendo. Yo tampoco. Algunas ideas me rondan la cabeza, pero todavía no han madurado lo suficiente. Quizás lo intentaría con algo más reducido y directo, aunque no sé si sabría. Veremos.

Por Eva Fraile, de La Reina Lectora
@reinalectora

«La trilogía del destino»
1. El futuro en sus ojos
2. Cuadernos del pasado
3. El presente de todo

Artículo anteriorSoho
Artículo siguienteSarah Gailey y Marina Tena, ganadores de los premios Ignotus 2022
Agente literario, agente de derechos internacionales, asesora editorial, experta en posicionamiento de escritores y redactora en distintos medios de comunicación. Prensa en Academia del Cine. Editora de la web La Reina Lectora. Escritora de Proyecto Crysser. Olvido.